El Kremlin Convoca Elecciones «Libres». La Única Sorpresa Fueron los Observadores Detenidos y las Cámaras Desconectadas.

Las elecciones falsas del Kremlin volvieron a repetirse: Rusia cerró tres días de votación parlamentaria con el resultado que todo el mundo daba por hecho antes de que se abriera el primer colegio electoral: mayoría aplastante para Rusia Unida. Analistas internacionales llevaban semanas señalando que el desenlace estaba «decidido en el Kremlin»; monitores independientes describieron unos comicios «administrativamente controlados»; y varias organizaciones denunciaron avistamientos de urnas siendo rellenadas, observadores retenidos y cortes de comunicación en algunas regiones. Nada de esto impidió que la televisión estatal calificara la jornada de «histórica».

Cabinas de votación. En las elecciones rusas de este año, la sorpresa no fue quién votó, sino a quién le permitieron mirar.
Cabinas de votación. En las elecciones rusas de este año, la sorpresa no fue quién votó, sino a quién le permitieron mirar.

Elecciones Falsas del Kremlin: Una Oposición que Nunca Llegó a la Papeleta

Antes de que se contara un solo voto, el resultado ya era, según varios analistas internacionales, una formalidad: los principales partidos opositores simplemente no pudieron presentarse, y ninguno de los que sí compitieron se atrevió a cuestionar la guerra en Ucrania o mencionar a Alexéi Navalni. La revista Time y el centro de estudios ICDS coincidieron, cada uno a su manera, en que el resultado estaba «decidido en el Kremlin» semanas antes de la votación.

Kyiv Independent documentó el patrón con más detalle: partidos vetados, candidatos descalificados por tecnicismos y una campaña electoral en la que, por primera vez desde el inicio de la invasión a gran escala, ni un solo partido representado en las papeletas se opuso abiertamente a la guerra.

Vbrosy, Karuseli y Otras Palabras que el Ruso Tiene para el «Pucherazo»

El idioma ruso ha desarrollado, a base de práctica, un vocabulario propio para describir el fraude electoral: «vbrosy» (rellenar urnas) y «karuseli» (votar varias veces en distintos colegios). Según el medio ucraniano UNN, esta vez tampoco faltaron: el recuento oficial dio a Rusia Unida un 53,5% de los votos, cifra que, según observadores citados por el medio, se alcanzó «sin que faltara el relleno de urnas».

El medio independiente Meduza fue más allá y explicó cómo el propio sistema de fraude se ha ido degradando con los años, hasta el punto de que ya casi no hace falta esfuerzo para que el resultado cuadre. La plataforma europea EPDE, por su parte, documentó lo que llamó un «ecosistema de observación electoral falsa» creado por el Kremlin: observadores «independientes» que repiten, casi palabra por palabra, el guion oficial.

Cabinas de votación, usadas durante tres días de comicios «administrativamente controlados».
Cabinas de votación, usadas durante tres días de comicios «administrativamente controlados».

Urnas y Soldados en Territorio Ucraniano Ocupado

En las zonas de Ucrania bajo ocupación rusa, la votación se celebró bajo un despliegue de seguridad que medios como The New Voice of Ukraine calificaron directamente de «elecciones de fachada»: urnas móviles escoltadas por soldados armados, trabajadores públicos «invitados» a votar bajo la mirada de sus superiores y, según reportó Pravda, observadores independientes retenidos y líneas de comunicación cortadas en varias localidades durante la jornada.

Kiev calificó el proceso de ilegal y nulo bajo el derecho internacional. Moscú lo calificó de «alta participación entusiasta». Ambas partes, hay que reconocerlo, fueron completamente coherentes con su guion habitual.

Lo más extraordinario de todo esto no es que ocurra — lleva ocurriendo, con variaciones, desde hace más de veinte años — sino que cada vez requiere menos esfuerzo. Cuando ya no queda oposición real en la papeleta, cuando los observadores incómodos aparecen retenidos y las cámaras de los colegios se apagan justo a tiempo, hasta el fraude se vuelve casi decorativo: no hace falta rellenar demasiadas urnas cuando el resultado ya estaba escrito de antemano. Como conquista democrática, desde luego, tiene mérito. El mérito, eso sí, es puramente coreográfico.

Puedes seguir el resto de nuestra cobertura de estas elecciones falsas y otras noticias internacionales en nuestra sección Noticias con Chispa.

En vídeo

Comparte este artículo: