España Acaba de Cerrar una Legislatura Entera sin Aprobar Nunca unos Presupuestos Nuevos. Es la Primera Vez en la Historia de la Democracia.
El 27 de septiembre España cumplió 1.000 días gobernando con las cuentas de 2023 —heredadas, a su vez, de 2022— y, con el Congreso ya disuelto, toda una legislatura de cuatro años acaba de terminar sin que se aprobara un solo presupuesto nuevo: la undécima prórroga presupuestaria de la democracia española, y la primera vez que ocurre durante una legislatura completa.

Mil Días, Tres Prórrogas, Cero Presupuestos
España gobierna desde 2023 con un presupuesto que, a su vez, prorrogaba el de 2022. El pasado 1 de enero esas cuentas se extendieron por tercera vez, lo que los analistas llaman ya la undécima prórroga presupuestaria desde 1978 —tras las de 1982, 1995, 2011, 2016, 2017, 2018 (dos veces) y 2023—. El Ministerio de Hacienda reconoció en junio que renunciaba a presentar un presupuesto para 2026 y prometió, en cambio, uno para 2027, algo que el sector consideraba ya improbable antes del 30 de septiembre.
El eurodiputado del PP Fernando Navarrete, miembro de la comisión de presupuestos del Parlamento Europeo, lo llamó directamente «un hurto a los ciudadanos»: sin presupuestos propios, razona, los ciudadanos no pueden decidir a través de sus representantes cómo se gasta el dinero público. Lo curioso es que, años atrás, siendo líder de la oposición, el propio Pedro Sánchez le dijo a Mariano Rajoy que gobernar sin presupuestos es, sencillamente, no gobernar.
El Artículo de la Constitución que Hizo Posible Todo Esto
El artículo 134.3 de la Constitución obliga al Gobierno a presentar los presupuestos al menos tres meses antes de que expiren los del año anterior; si no lo hace, los anteriores se prorrogan automáticamente. Pensado como un mecanismo de emergencia para, como mucho, un año, lleva ya tres prórrogas consecutivas sosteniendo las cuentas de 2023. El Congreso, además, rechazó por segunda vez en julio la senda de déficit para 2027, el trámite previo indispensable para que exista un presupuesto nuevo.
El Gobierno insiste en que la prórroga no ha frenado ni el crecimiento por encima de la media de la UE ni el récord de empleo, y presume de un Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 de 7.000 millones de euros, aprobado sin necesidad de presupuestos nuevos. Navarrete avisa de que, sin cuentas propias, la Comisión Europea ni siquiera puede evaluar el plan fiscal de medio plazo de España —y sospecha que cualquier presupuesto que llegue ahora sería, en realidad, propaganda electoral.
Y Ahora, Elecciones
Con el Congreso disuelto, España votará el 29 de noviembre sin haber estrenado un presupuesto propio en toda la legislatura. Quien gane heredará las mismas cuentas de 2023 hasta que —si todo va bien— logre aprobar unas nuevas. Bruselas, mientras tanto, ve el agujero presupuestario español más como un problema de política interna que como una condena severa. Que sea la undécima vez que España recurre a este mecanismo de emergencia, y la primera que una legislatura entera transcurre sin usar otra cosa, ya no es solo una anomalía: es casi una tradición.
Vídeo: la senda de estabilidad que tumbó el Congreso
RTVE repasa el rechazo del Congreso a la senda de estabilidad, el trámite previo indispensable para cualquier presupuesto nuevo.
Antes de ser presidente, Sánchez decía que gobernar sin presupuestos no es gobernar. Cuatro años después, acaba de terminar una legislatura entera demostrando exactamente lo contrario.
