Estados Unidos ya tiene una “Fuerza de IA”. No tiene presupuesto, ni estructura, ni zar — pero sí tiene una publicación en Truth Social.

El presidente Trump anunció una nueva “Fuerza de IA”, inspirada en la Space Force, además de un futuro “zar de la IA” aún sin nombrar. El anuncio llegó un sábado, por redes sociales, sin ningún detalle sobre presupuesto, estructura o cadena de mando — que es, por cierto, más o menos lo que la mayoría de la gente entiende sobre la propia IA.

El Capitolio de Estados Unidos, sede de una Fuerza de IA que, de momento, existe sobre todo como concepto.
El Capitolio de Estados Unidos, sede de una Fuerza de IA que, de momento, existe sobre todo como concepto.

Una Fuerza con Nombre y Poco Más

El sábado 19 de septiembre, Trump publicó en Truth Social que crearía una “Fuerza de IA”, inspirada en la Space Force que fundó en su primer mandato, y que pronto nombraría a un “zar de la IA” para dirigirla.

Calificó la inteligencia artificial como “la próxima Revolución Industrial” y prometió: “No vamos a frenar ni sofocar de ninguna manera el Crecimiento de esta increíble Industria”. Añadió que su administración la “cuidará, ayudará y vigilará” — tres verbos que, cabe notar, no incluyen “regular”, “supervisar” ni “explicar de qué se trata exactamente”.

Qué hará la Fuerza de IA, quién la integrará, cuál será su presupuesto y dónde encajará en el organigrama federal no se mencionó. La Space Force, para comparar, necesitó una ley del Congreso, varios años de proceso y unos 40.000 millones de dólares al año. La Fuerza de IA, de momento, ha necesitado un fin de semana y unas 200 palabras.

Un centro de datos, parecido a los que, según Trump, harán que los pueblos que los rechacen acaben “atrasados y pobres”.
Un centro de datos, parecido a los que, según Trump, harán que los pueblos que los rechacen acaben “atrasados y pobres”.

El Puesto de Zar: Se Busca (el Anterior Dimitió)

Trump ya lo había intentado una vez. El inversor de capital riesgo David Sacks fue nombrado zar de la IA a principios de esta administración, antes de dimitir para pasar a presidir el Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología. Quien ocupe el cargo recién anunciado será, técnicamente, la segunda persona en un puesto que lleva existiendo menos de un año.

Trump también criticó a las comunidades que se oponen a la instalación de nuevos centros de datos de IA en sus zonas, calificando estas instalaciones de “prestigiosas” y advirtiendo de que los pueblos que las rechacen “acabarán atrasados y pobres”. No está claro si este argumento figurará en la descripción del puesto del futuro zar de la IA, aunque encajaría.

Mientras Tanto, Quienes Construyen la Tecnología Piden Frenar

El anuncio llega mientras los directores ejecutivos de Anthropic, OpenAI y Google DeepMind — las empresas que realmente están construyendo la tecnología en cuestión — llevan meses pidiendo públicamente un desarrollo más lento y medidas de seguridad más estrictas. Un investigador de seguridad en IA sitúa por encima del 10% la probabilidad de que la tecnología cause un daño catastrófico en la próxima década. Una encuesta reciente encontró que el 63% de los estadounidenses percibe al menos un riesgo moderado de que la IA acabe destruyendo a la humanidad.

La respuesta de Trump a todo esto fue calificar las preocupaciones de seguridad como un “engaño”, argumentar que el “Sistema de Justicia Penal y Civil” ya existente es suficiente salvaguarda, y añadir que lo único que realmente hace falta es un presidente “fuerte e inteligente”. No se aclaró si ese presidente tiene ya el número de teléfono del todavía innombrado zar de la IA.

Por ahora, la Fuerza de IA es un nombre, una publicación en redes sociales y un puesto muy vacante. Si la singularidad llega de verdad, la humanidad podrá al menos consolarse sabiendo que el papeleo que la documenta sigue, apropiadamente, pendiente de trámite.

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